Para nosotros, el agua juega un papel fundamental en nuestros productos, por eso utilizamos aguas de frutas orgánicas (hidrolatos) que provocan la unión perfecta entre los ingredientes activos y tu piel.

Estos hidrolatos provienen de un proceso de destilación para la extracción de los aceites esenciales, de modo que el agua sobrante de este proceso contiene micelas naturales de aceites esenciales con todas las propiedades de estos y además incluye la presencia de las sales minerales y oligoelementos inherentes a las propias frutas.

Pero al igual que debemos mantener nuestra piel hidratada, también debemos hacerlo con nuestro cuerpo. Por eso, queremos enseñaros a preparar vuestras propias aguas de frutas y manteneros siempre bien hidratados. Estas aguas infusionadas con frutas están muy ricas y son una alternativa saludable cuando se acerca la temporada estival y nos apetece tomar bebidas frías y refrescantes.

Las frutas, hierbas u hortalizas que añadáis al agua transferirán a esta parte de su aroma y sabor, lo que dará como resultado una bebida riquísima con un gran poder hidratante. Respecto a cómo se deben cortar las frutas, solo debéis tener en cuenta que cuanta más superficie de la fruta tenga contacto con el agua, mejor será la transmisión.

Además, la idea de estas recetas no es necesariamente ir a hacer una compra para prepararlas, también podemos pensar en ellas como una manera de reciclar esas frutas u hortalizas maduras que tenemos desde hace días en la nevera.

Os dejamos unas propuestas con dos ingredientes que nos encantan: Naranja y Limón. Solo necesitáis lo siguiente:

AGUA DE NARANJA Y HIERBABUENA:

  • 1 naranja
  • 5 hojas de hierbabuena
  • 500 ml de agua

AGUA DE LIMÓN Y JENGIBRE:

  • 1 limón
  • 5 láminas de jengibre fresco
  • 500 ml de agua

Pero ¿Cómo se preparan? Solo tienes que seguir estos sencillos pasos (SPOILER: Se tarda menos de 5 minutos):

  1. Lava la pieza de fruta, córtala en trozos o rodajas y colócalos en la botella.
  2. Añade la hierba aromática o la especia para dar ese punto agradable de frescor y sabor. Con una cuchara de madera, machaca un poco los ingredientes para que vayan soltando los zumos y aromas.
  3. Añade el agua mineral o del grifo.
  4. Déjalo macerar en la nevera para conseguir la concentración de sabor adecuada. Cuanto más tiempo esté enfriando, más sabor tendrá. Por eso, es una buena idea prepararla por la noche y estará perfecta para beber por la mañana.
  5. Si te gusta mucho el sabor de los cítricos, ralla un poco de la cáscara de la fruta e incorpóralo para que macere también.

¡Déjate invadir por el espíritu #OrganicLikeYou y anímate a preparar tus propias aguas de frutas este verano!